martes, 26 de abril de 2016

THE MAGICIANS, LEV GROSSMAN


TÍTULO. LOS MAGOS (THE MAGICIANS)
AUTOR. LEV GROSSMAN
EDITORIAL. EDICIONES B
AÑO DE PUBLICACIÓN. ENERO 2016 (ESPAÑA) / ENERO 2009 (ORIGINAL)
NÚMERO DE PÁGINAS. 490
QUENTIN COLDWATER HA PASADO TODA SU VIDA ENTRE LIBROS DE UNA TIERRA FANTÁSTICA, ENTRE HISTORIAS FICTICIAS QUE HAN SIGNIFICADO TODO UN MUNDO PARA ÉL, LLENOS DE MAGIA Y FANTASÍA, PERO SU VIDA ESTÁ A PUNTO DE DAR UN VUELCO. UN ESCUELA ANÓNIMA EN PLENA CIUDAD EXAMINA A QUENTIN CON EL EXAMEN MÁS EXTRAÑO DE SU VIDA. DESPUÉS DE APROBARLO, SE LE PERMITE LA ENTRADA A LA ESCUELA BRAKEBILLS, DONDE LE SERÁ ENSEÑADA LA CIENCIA DE LA MAGIA. ALLÍ CONOCERÁ LOS ENTRESIJOS DE TODA UNA SOCIEDAD QUE NO CONOCÍA, Y PONDRÁ A PRUEBA SU POTENCIAL COMO MAGO. AUNQUE A PRIMERA VISTA PARECE QUE QUENTIN POR FIN TIENE TODO LO QUE DESEABA, ALGO DENTRO DE ÉL SIGUE ANHELANDO MÁS. ¿SERÁ POSIBLE QUE ESE MUNDO PUEDA ESTAR RELACIONADO CON LAS NOVELAS QUE LO HAN MANTENIDO VIVO TODO ESTE TIEMPO? ¿TENDRÁ ÉL UN LUGAR MÁS ALLÁ DE UNA CARA ANÓNIMA EN UNA GRAN CIUDAD?

OPINIÓN.
Para hablar del libro, voy a dividirlo en dos partes, que creo aparecen bastante diferenciadas en el desarrollo de la historia. Pre-Brakebills/Brakebills y Post-Brakebills/Fillory/Post-Fillory. La primera parte está genial. Lleva a todo un nuevo nivel lo que significa el aprendizaje de la magia, la dificultad, el riesgo, el coste de convertirse en un buen mago. La impotencia de no conseguir lo que te propones. Cómo cambia una vida y todo lo que acarrea tener ese don, a una edad en la que nada está claro y es todo confusión. Toda esta parte tiene una narración muy fluida y agradable y se desarrolla de una forma muy amena. Hay algunas escenas que crean un imaginario fantástico, que se mezcla con el día a día de una educación de lo más normal. Los personajes se van presentando de formas interesantes, de la misma forma que la evolución de la amistad de grupo entre los protagonistas. Hay algunas escenas que, lo admito, son un tanto extrañas, pero de lo más interesantes.

Esperaba con ganas la que defino como segunda parte. Tras 5 años en Brakebills, esperas que algo trascendental pase. Las vidas de los protagonistas siguen su curso y, después de que algunos de ellos tomen decisiones absurdas, todo se desmorona un poco. El ritmo de la novela empieza a cambiar. Con la llegada de los personajes a Fillory, descubres toda una nueva faceta de la novela y del escritor, una que no acabé de disfrutar. ¿Dónde está el Fillory oscuro que se me prometió? Tenía una evolución muy buena, pero creía que, una vez llegados a Fillory, la cosa iría por otro lado. Ya sabéis, una tierra oscura, abandonada, llena de magia y sus estragos. Hasta ese momento, todas las referencias a Narnia fueron acogidas con ganas, supongo porque esperaba que el imaginario de Fillory de Quentin se rompiera completamente al llegar, que fuera oscuro y tétrico... en vez de eso me encontré con un conjunto de personajes narnianos completamente fuera del tono de la novela, casi circenses. Casi una burla al mundo de C. S. Lewis. El ritmo de la narración, en general, es rápido e invita a la lectura, pero esta parte se me hizo menos amena.

En resumen, me encantó el principio. Tenía grandes expectativas con la novela y al final el escritor tomó unas decisiones que se alejaban del mundo que me había imaginado. Miraré la serie de tv en su lugar ¿alguien más?


PUNTOS FUERTES.
El universo universitario/mágico que nos ofrece Grossman en la novela. Lo encontré original, con un aire fresco respecto a otras novelas. Se hace realmente ameno y se nota que los protagonistas, no son niños. Aún teniendo sus pros y sus contras, todos ellos actúan conforme a sus edades y respeto mucho el hecho que los protagonistas crezcan con la historia (excepto *cough cough* Quentin). También adoré las referencias a Narnia (siempre y cuando se tenga en cuenta que son eso, referencias a una gran obra literaria infantil, y no invención del propio autor). A destacar fuertes personajes secundarios, así como Eliot, Alice y Penny.


PUNTOS DÉBILES.
Todo el tema de Fillory, pero es que me defraudó bastante la acción y la narración de esa parte de la novela. De repente pasamos de una obra bastante adulta a... ehm. Eso. No paraba de repetir "¿En qué pensaba el autor cuando escribió esta parte?" Un final nada digno, la verdad. Tuve muchos sentimientos encontrados con Quentin. La línea evolutiva del personaje es de lo más extraña. Me pareció de lo más interesante la forma de tratar la depresión con el crecimiento y hasta cierto punto de la novela, el cómo Quentin nunca consigue encontrar esa felicidad, ese momento/lugar/situación en el que el personaje esté cómodo y se sienta realizado. Pero llega un momento en el que debería producirse un cambio en su actitud que nunca llega. Es repetitivo y me hizo casi abandonar mi entendimiento hacia él. Y no sólo eso, sino que al final llega a una actitud que, de la nada, cambia de repente. Y vuelve a lo mismo. El personaje no crece, es como si en cierto punto, al llegar al final, desaprendiera todo lo que ha crecido y aprendido durante la novela. Contradicciones de personaje innecesarias, en mi opinión.


LO DESCUBRÍ...
Gracias al estreno del piloto de la serie de tv The Magicians, adaptación de Syfy de las novelas de Grossman.


lunes, 25 de abril de 2016

AND ONCE AGAN, HERE I AM



¡Nuevo rostro! Me paso por aquí porque me sabía terriblemente mal ver el blog tan abandonado. Y es que ya son nada y nada menos que seis meses desde la última publicación. Siempre ocurre lo mismo. Tengo un periodo dorado en el que publico a montones y luego viene la etapa oscura, donde pierdo las ganas, no se me ocurren ideas y cojo un gran hastío general. Suele ir acompañado por una época de estrés y algo depre. Y así se queda el blog, en un oscuro letargo, abandonado. Pero entonces... empieza a sentarme realmente mal su abandono.

Empiezo a querer compartir fotografías, momentos. Pero no puedo con ese diseño, ¡imposible! Entonces rediseño el blog, le doy un nuevo rostro y de repente vuelve a respirar aire puro. Es momento de hacerlo surgir de las cenizas. Esa es mi historia con mi blog, se repite una y otra vez. Pero creo que seis meses ya son suficientes, ¿no?

Pista 1. Blog rediseñado.
Pista 2. Mi carta de disculpa. "Lo siento blog, ya sabes que intento cuidarte, pero a veces... uff."

Así que, ¡aquí estoy! Con nuevas ideas para irte actualizando, si saco tiempo. Y si no, no te preocupes. El verano ya está a la vuelta de la esquina.

P. D: Esta es la segunda vez que escribo esta entrada. La primera era más cuidada, poética y completa, pero soy así de patosa y he eliminado lo que había escrito... vaya forma de volver a empezar ¿no?

domingo, 25 de octubre de 2015

OCTUBRE + ON THE RIGHT TRACK



Días buenos, días malos. Semanas buenas, semanas malas. Creo recordar que al principio de mi primer curso tuve muchos de los segundos. Lo peor era sentir que, aún haciendo aquello que quería hacer, yo no acababa de arrancar y parecía que alguna pieza del mecanismo no funcionara. Entonces empezaban las dudas, si lo que estoy haciendo no es lo que realmente me llena, ¿qué es? No podía entender porqué no me sentía lo bien que creía que debería sentirme. Esa idea estaba metida en mi cabeza y me negaba sentirme bien con lo que estaba haciendo, disfrutarlo.

Rescato ahora esos recuerdos, no porque sienta que haya vuelto a caer, sino porque por fin estas últimas semanas siento que esa pieza del engranaje se ha colocado donde debía estar. No es que haya ocurrido algo que haya hecho que de repente todo funcione, simplemente creo mirarlo todo con otros ojos. Este principio de curso me propuse un par de cosas, como disminuir estrés haciendo las cosas con calma y sobretodo mirándolo todo con buena cara, y ver que las estoy cumpliendo y que están funcionando me llena de una satisfacción pura.

He empezado mi curso a tope, las dos primeras semanas fueron una locura, pero salí de ellas con unos resultados de los que estoy realmente orgullosa. Ir a clase con verdaderas ganas, disfrutarlas, hacer completamente tuyos todos tus proyectos, ver los resultados y presumir de ellos. Porque sí, me siento orgullosa de mí y de ellos, y hay que lucirlos. Hay que aprovechar al máximo estos momentos, uno no suele sentirse así de realizado muy a menudo, lo que es realmente una lástima.

Días productivos, buenos proyectos, buenas relaciones. Sólo podría pedir una cosa para que estos días fueran perfectos al 100%, y es tener a cierta persona más cerca de casa. Por ahora, a seguir trabajando duro, disfrutando de cualquier pequeño momento, ensalzando la creatividad y... siendo honesta, esperar con ansias la navidad (¡sólo quedan dos meses!).