domingo, 15 de febrero de 2015

first semester? out!

¡Primera semana de entregas superada! La semana pasó infinitamente lenta, pero después del apoyo entre compañeros en clase y luego en casa, pasando horas y horas delante del ordenador y viendo como los proyectos se iban acabando de uno en uno, por fin terminó y debo admitir que estoy muy contenta con algunos de los resultados. Para quitar estrés y respirar aire nuevo, viajé cuatro días a Berlín, donde pasé el tiempo haciendo compras, visitando estudios de diseño gráfico y bebiendo bebidas bien calientes.

Berlín aparte, mañana empiezo el nuevo semestre, ¿y qué decir? Recordarme en un futuro que:

1. Las cosas, poco a poco, empiezan a funcionar. Pero necesitan ese proceso y por tanto hay que empezarlas pronto!
2. Estrés y ansiedad. Por pequeño que sea el asunto, siempre siento que no veo la salida a cierto problema y me impide seguir intentándolo. Suerte que soy cabezota y ahí sigo. Así que, keep calm. Respira y vuelve a empezar si es necesario, al final las cosas surgen y si necesitas ayuda, ¡sólo pídela!
3. Las presentaciones orales son la clave. Habla de aquello que has creado como si funcionara perfectamente, no tiene ningún problema. Es perfecto.

Agradecer, después de la semana intensa y antes del "descanso" en Berlín, la noche de karaoke en casa con mi hermana. No os podéis imaginar lo bien que sienta sacar energía con alguien tan cercano y hacer el tonto mientras cantas aquellas canciones que tanto te gustan. ¡A ver quién chilla más!



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domingo, 18 de enero de 2015

playlist #4


Después de decidir hacer un nuevo recuento de canciones, aquí la lista de las canciones que más he escuchado últimamente. O puede que simplemente las que me ha apetecido compartir. La fotografía es de una excursión a una imprenta de Barcelona, donde los trabajadores parecieron más que contentos de tener compañía y nos regalaron pegatinas de etiquetas sobrantes, y que felices somos de recibir regalos! Fue la primera vez que cogí el tranvía de la ciudad y después de la visita fui con unos amigos al Encants de Barcelona, y no, ¡no había ido nunca hasta ahora! Las últimas semanas han sido un poco de altibajos, pero puedo decir que los últimos días he pasado unos ratos agradables. Entre ellos, visitas con compañeros de clases a tiendas adorables, la inauguración de una nueva panadería junto la universidad (¡con desayuno gratis!), descubrir que justo a la esquina hay una tienda de vestidos de novias... ¡y decidir ir a un viaje a Berlín!
También decir gracias a mi madre, que sigue mis locuras y a mi hermana, que cuando llega el momento en el que siento que ya no puedo más, pone la música a tope, empieza a bailar y propone hacer un buen karaoke, nada, para sacar estrés y ansiedad de encima. Pues eso, que gracias y a respirar hondo para las próximas semanas.

domingo, 11 de enero de 2015

Para mi última clase de sociología presenté una propuesta que nos hizo nuestra profesora hace un tiempo sobre presentar alguna afición ante la clase, donde después de cada exposición se hacen pequeños grupos y cada uno te identifica con un color, viaje, película... cualquier cosa que se les venga en mente. Yo elegí la lectura. Hablar a mis compañeros de carrera qué significa para mí la lectura, de dónde viene mi hábito lector y cómo me ha influido... admito que es bastante incómodo, el hablar sobre algo que considero tan personal, aunque a alguna gente no se lo parezca. La verdad es que es como dar una gran pedacito de ti. Aún así estoy orgullosa de haberlo hecho. Significó además para mí un pequeño trabajo autoreflexivo, sobre el dónde empecé y dónde estoy ahora. El mirar atrás y ver dónde estaba y dónde estoy ahora me hizo pensar en el como me sentía hace un tiempo y como me siento ahora. Tres lugares surgieron como respuesta a la pregunta de qué viaje sería: PARÍS, LONDRES y, no os lo perdáis, un VIAJE EN EL TIEMPO. Me apasionó muchísimo la idea. Londres es para mí una ciudad de ensueño donde aspirar a trabajar y vivir algún día, aunque en realidad tampoco acabo de entender el porqué, teniendo Barcelona en no grata estima (no me veo viviendo en la ciudad, por ejemplo), en fin, Londres está en la cima de ciudades mágicas, por alguna razón. París es una ciudad preciosa y, aunque nunca me he planteado pasar un tiempo allí, la verdad es que tampoco tendría queja alguna. Tal vez podría visitar así la Ópera Garnier, punto clave de mi viaje a París que quedó incompleto.

Volviendo al punto de "dónde estoy y como me siento" admito que hace un tiempo me sentí algo perdida y, entre otras grandes e importantes cosas, la lectura me ayudó muchísimo a encontrarme a mí misma. Ahora ha llegado un momento en el que miro atrás y pienso "realmente fue mágico poderme sentir bien". Lo que me lleva a pensar que creo haberme perdido de nuevo en alguna parte. Leer y fantasear con un futuro dónde pueda disfrutar a la vez de tiempo libre y de mi espero futuro trabajo, sintiéndome a gusto con ambos y poder equilibrar así mi vida es lo que a la vez me levanta la barbilla y me devuelve a la tierra, pensando que aún estoy aquí. Pero bueno, esto no es nuevo ¿no? Ni que se pudiera conseguir así tan simple, ¿no es lo que buscamos todos? Estabilidad y comodidad personal.
Sólo quiero poder volver a esos pequeños y preciados momentos más a menudo, de sentirme que estoy donde debo estar, compartiendo mis momentos con quienes se merecen compartirlos. Palabras y más palabras que llevan tiempo en mi cabeza y por alguna razón escribo un sábado por la madrugada después de haber visto una película romántica del '89. Que caos guarda uno en la cabeza ¿verdad? Me atrevería a decir que es algo de la edad pero no me lo creería. En cualquier momento de nuestras vidas tenemos esos momentos en que crees que cualquier cosa se puede venir abajo, o que deberías estar perfectamente y quieres estarlo, pero no lo estás y te frusta no saber porqué. La magia es poder acallar las voces de tu cabeza o convertirlas en susurros para aprender diferenciar aquello por lo que realmente es importante preocuparse y por lo que no. Disminuir el caos y la ansiedad y disfrutar de los pequeños grandes momentos. Creer de veras que la felicidad es darse cuenta de que nada es demasiado importante.