domingo, 11 de enero de 2015

DÍA A DÍA - THOUGHTS ON LIFE LATELY

Para mi última clase de sociología presenté una propuesta que nos hizo nuestra profesora hace un tiempo sobre presentar alguna afición ante la clase, donde después de cada exposición se hacen pequeños grupos y cada uno te identifica con un color, viaje, película... cualquier cosa que se les venga en mente. Yo elegí la lectura. Hablar a mis compañeros de carrera qué significa para mí la lectura, de dónde viene mi hábito lector y cómo me ha influido... admito que es bastante incómodo, el hablar sobre algo que considero tan personal, aunque a alguna gente no se lo parezca. La verdad es que es como dar una gran pedacito de ti. Aún así estoy orgullosa de haberlo hecho. Significó además para mí un pequeño trabajo autoreflexivo, sobre el dónde empecé y dónde estoy ahora. El mirar atrás y ver dónde estaba y dónde estoy ahora me hizo pensar en el como me sentía hace un tiempo y como me siento ahora. Tres lugares surgieron como respuesta a la pregunta de qué viaje sería: PARÍS, LONDRES y, no os lo perdáis, un VIAJE EN EL TIEMPO. Me apasionó muchísimo la idea. Londres es para mí una ciudad de ensueño donde aspirar a trabajar y vivir algún día, aunque en realidad tampoco acabo de entender el porqué, teniendo Barcelona en no grata estima (no me veo viviendo en la ciudad, por ejemplo), en fin, Londres está en la cima de ciudades mágicas, por alguna razón. París es una ciudad preciosa y, aunque nunca me he planteado pasar un tiempo allí, la verdad es que tampoco tendría queja alguna. Tal vez podría visitar así la Ópera Garnier, punto clave de mi viaje a París que quedó incompleto.

Volviendo al punto de "dónde estoy y como me siento" admito que hace un tiempo me sentí algo perdida y, entre otras grandes e importantes cosas, la lectura me ayudó muchísimo a encontrarme a mí misma. Ahora ha llegado un momento en el que miro atrás y pienso "realmente fue mágico poderme sentir bien". Lo que me lleva a pensar que creo haberme perdido de nuevo en alguna parte. Leer y fantasear con un futuro dónde pueda disfrutar a la vez de tiempo libre y de mi espero futuro trabajo, sintiéndome a gusto con ambos y poder equilibrar así mi vida es lo que a la vez me levanta la barbilla y me devuelve a la tierra, pensando que aún estoy aquí. Pero bueno, esto no es nuevo ¿no? Ni que se pudiera conseguir así tan simple, ¿no es lo que buscamos todos? Estabilidad y comodidad personal.
Sólo quiero poder volver a esos pequeños y preciados momentos más a menudo, de sentirme que estoy donde debo estar, compartiendo mis momentos con quienes se merecen compartirlos. Palabras y más palabras que llevan tiempo en mi cabeza y por alguna razón escribo un sábado por la madrugada después de haber visto una película romántica del '89. Que caos guarda uno en la cabeza ¿verdad? Me atrevería a decir que es algo de la edad pero no me lo creería. En cualquier momento de nuestras vidas tenemos esos momentos en que crees que cualquier cosa se puede venir abajo, o que deberías estar perfectamente y quieres estarlo, pero no lo estás y te frusta no saber porqué. La magia es poder acallar las voces de tu cabeza o convertirlas en susurros para aprender diferenciar aquello por lo que realmente es importante preocuparse y por lo que no. Disminuir el caos y la ansiedad y disfrutar de los pequeños grandes momentos. Creer de veras que la felicidad es darse cuenta de que nada es demasiado importante.

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