viernes, 23 de septiembre de 2016

TV SERIES - VICTORIA (2016)


 

TÍTULO. VICTORIA // CREADOR Y GUIONISTA. DAISY GOODWIN
PAÍS. REINO UNIDO (ITV) // AÑO. 2016
NÚMERO DE TEMPORADAS. 1 (8 CAPÍTULOS)
CAST. JENNA COLEMAN, RUFUS SEWELL, 
TOM HUGHES, DAVID OAKES

LA VIDA DE VICTORIA VA A CAMBIAR. EL PODER DE TODO UN PAÍS RECAE AHORA EN ELLA. CON SÓLO DIECIOCHO AÑOS PRECISA DEJAR ATRÁS LA INFANCIA Y CONVERTIRSE EN REINA. DEBE TRANSFORMARSE EN LA MUJER QUE SE GANÓ EL RESPETO DE SU PUEBLO Y CONSIGUIÓ HACERSE VALER EN UN MUNDO LIDERADO POR HOMBRES. CONOCERÁ PUES QUIÉN SON SU ALIADOS Y EN QUIÉN CONFIAR. JUNTO A LORD MELBOURNE Y EL PRÍNCIPE ALBERT ENCONTRARÁ EL APOYO PARA NO DEJARSE DOMINAR Y TOMAR EL PODER QUE LE CORRESPONDE, HACIENDO LO CORRECTO PARA SU PUEBLO DURANTE SU MANDATO.

Descubrí esta mini-serie a través de David Oakes, actor que adoro y sigo a diario por twitter. Al leer que iba a aparecer en una nueva serie de época y subrayad esto, no hacía de malo, ya me tenía ganada. Y no sólo eso, si no que además Jenna Coleman encabezaba el reparto. Llevaba pues tiempo esperando la serie, además de que me enamoré de la historia de Victoria al ver la película de Emily Blunt, Rupert Friend y Paul Bettany de 2009.

Debo hacer, primero de todo, mención especial a la actuación del cast. Da gusto no saber a qué actor dar más votos al acabar de ver un capítulo, porque todos te han sorprendido. Grandes aplausos, pues, a Jenna Coleman (Victoria), Rufus Sewell (Lord Melbourne) y Tom Hughes (Prince Albert). Todos actúan desde su corazón y eso se nota. Qué decir, me he enamorado de ellos. Sus movimientos, su presencia... Sus miradas, que hablan sin sus labios tener que mencionar palabra alguna, que sonríen sin tener que hacer la propia sonrisa. Hay pasión en el aire en cada una de sus escenas, ya sea por el entendimiento mutuo, la satisfacción,  el amor... La dulzura de la relación que Victoria tiene con Melbourne, y más adelante al conocer a Albert. Cómo los personajes chocan una y otra vez, pero en el fondo se entienden y complementan totalmente. Cómo se dicen lo que hay que decirse, pero siempre por el bien del otro. En cada escena, todos ellos, se superan a sí mismos y, si con el primer capítulo dudáis de continuar, hacedlo. De veras. Si sois como yo, no os arrepentiréis.

También, por supuesto, no sería yo si no os hablara de la fantástica ambientación. Los grandes escenarios –interiores, exteriores y jardines–, el grandioso vestuario (del cual me encuentro apreciando más el masculino que el femenino) y, en resumen, la gran atmósfera que se crea en cada escena. La calidez de las velas en los salones de baile, los bancos de bruma que se crean en la palidez de los bosques y de los grandes patios de los palacios... te hacen aceptar por completo la historia, estar allí.

En cuanto a ritmo, primero decir que aún no he terminado la serie, pero habiendo visto los cinco primeros capítulos (la serie tiene ocho), ya he querido compartirla. Porque creo que lo vale. Podemos estar de acuerdo de que los dos primeros capítulos son introductorios, la base de la historia. Ésta parece que no acaba de arrancar hasta que Victoria no sube al trono, pero el ambiente que se va creando, la inestabilidad del reinado y el pueblo descontento, las alianzas que se crean para gobernar por encima de Victoria, dramas familiares, etc. aún ralentizando la narración, creo que son completamente necesarios. Al principio creí –y me molestaba, en realidad– que en los tres primeros capítulos dedicaran tanto tiempo al personaje de Lord Melbourne y su relación con Victoria, y aunque me pareció de lo más dulce, no entendía porque. Luego, al aparecer Albert, en un solo capítulo cuajaba toda su historia. ¿Tres capítulos para el romance de Lord Melbourne y sólo uno para Albert? ¡Me parecía injusto! Pero, ah. La verdad es que hay mucho más que contar de lo que puede parecer en un primer momento, pero ni todo el drama que se les eche encima podrá romper, más bien todo lo contrario, fortalecerá el vínculo de ambos personajes. Es posible que gran parte de ello se deba a la gran suerte de tener a Jenna Coleman como Victoria y a Tom Hughes como Albert, que consigue llegarte al corazón desde el primer capítulo. La forma que tienen ambos personajes de compenetrarse tan bien, de entenderse, de hacer lo correcto... es lo que los hace tan especiales.

Sólo me queda por decir que, si eres ese romántico que le llegan al corazón esas grandes y dulces historias de amor o te llena de orgullo ver a una mujer realizarse como persona y, aún teniendo un gran número de gente en su contra conseguir –contra todo pronóstico– no ser vencida, Victoria está hecha para ti.
GuardarGuardarGuardarGuardarGuardarGuardar

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada